Fosgeno (COCl₂)
Se puede medir con:
✓ medible con el air-Q Science bajo petición.
air-Q con un sensor para Fosgeno
Origen/Presencia:
El fosgeno se utiliza en la industria química como producto intermedio, por ejemplo para plásticos, policarbonatos, isocianatos, colorantes, productos fitosanitarios o principios activos farmacéuticos.
Puede formarse gas fosgeno de forma no intencionada cuando disolventes clorados, plásticos con cloro u otras sustancias con cloro se calientan fuertemente, se queman o se descomponen.
Las posibles fuentes son trabajos de soldadura, incendios, descomposición térmica, instalaciones químicas, laboratorios, áreas de producción, procesamiento de metales y almacenes de materias peligrosas. En baterías de iones de litio defectuosas, sobrecalentadas o en llamas también pueden formarse diversos gases tóxicos de incendio y descomposición durante un escape térmico (thermal runaway); el fosgeno puede ser especialmente relevante cuando están implicados materiales o sustancias con cloro.
Por ello, los ámbitos de aplicación adecuados para una medición de fosgeno incluyen, entre otros, las salas de indicios de las autoridades, almacenes de baterías, zonas de reciclaje, operadores de sistemas de almacenamiento estacionario en baterías, instalaciones BESS, parques solares con almacenamiento en baterías, operadores de red, laboratorios e instalaciones industriales.
Valores límite:
Debido a su alta toxicidad aguda, para el fosgeno se aplican valores límite laborales muy bajos.
En Alemania, el valor límite laboral es de 0,1 ppm, o 0,41 mg/m³.
Los valores orientativos internacionales también se sitúan en un rango de ppm muy bajo.
Como el fosgeno puede ser peligroso ya en concentraciones bajas, la vigilancia del aire no debería basarse en el olor, sino en un sensor de fosgeno adecuado o una detección técnica de gases.
Consecuencias:
El fosgeno irrita los ojos, la nariz, la garganta y las vías respiratorias y puede dañar gravemente los pulmones.
Las posibles molestias son tos, sensación de ardor en ojos y vías respiratorias, opresión en el pecho, dificultad respiratoria, dolores de cabeza, náuseas o malestar general.
Es especialmente peligroso que los síntomas graves puedan aparecer de forma retardada.
Un edema pulmonar puede desarrollarse incluso horas después de la exposición y, en casos graves, provocar insuficiencia respiratoria o intoxicaciones potencialmente mortales.
Nota:
Una medición es importante, ya que el fosgeno no puede detectarse de forma fiable por el olor y sus efectos peligrosos pueden aparecer de forma retardada.
Un sensor de fosgeno ayuda a detectar el fosgeno a tiempo, visualizar las concentraciones y acotar posibles fuentes.
Especialmente en salas de indicios, almacenes de baterías, instalaciones BESS, parques solares con almacenamiento en baterías, laboratorios, áreas de producción y en procesos de incendio o descomposición, medir fosgeno debería formar parte de una medición integral de sustancias peligrosas, detección de gases y vigilancia del aire.
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