Calidad del aire

Partículas finas (PM₁ – PM₁₀): definición, formación y consecuencias

Las partículas finas no siempre se pueden ver, pero sí oler. Son ligeras y flotan en el aire. Sin embargo, entrañan un peligro para la salud, ya que estas pequeñas partículas penetran casi sin obstáculos en nuestro cuerpo y atacan especialmente el tejido pulmonar. Le presentamos este valor medido en detalle.

Partículas finas: formación, definición y consecuencias con air-Q
Undine Jaehne

En espacios cerrados, el aire apenas puede renovarse y los contaminantes no pueden escapar. Y es que aquí los efectos de dilución actúan con mucha menos eficacia. A través de los gases de escape de los vehículos y otros productos derivados del tráfico rodado, como el desgaste de neumáticos y carreteras, así como las emisiones industriales y las partículas agrícolas, las partículas finas llegan a su vivienda. Los estudios sugieren que en interiores la concentración de partículas finas puede llegar a ser incluso el doble que en la calle.

Partículas finas (PM₁ – PM₁₀): causas y formación

Las partículas finas pueden tener numerosas causas. Algunas son naturales, como las emisiones de erupciones volcánicas o incendios forestales y de matorral. También existen partículas biogénicas, por ejemplo virus, esporas de hongos y bacterias, el polen en suspensión o los excrementos de ácaros del polvo doméstico.

Sin embargo, la causa más frecuente de las partículas finas es la contaminación del aire producida por el ser humano. La industria, la agricultura y el tráfico rodado, aéreo y marítimo liberan gases de escape al aire. Al ventilar, a través de ventanas con fugas o adheridas a la ropa y al calzado de los habitantes, las partículas finas llegan al espacio interior. En particular, las actividades de los habitantes influyen en la contaminación por partículas finas. Esta aumenta cuando muchas personas se mueven por la vivienda y levantan las partículas.

Pero también cocinar, hornear o utilizar aparatos electrónicos, por ejemplo una impresora láser o una tostadora, hacen que los valores de partículas finas se disparen. Además, los sistemas de calefacción o las chimeneas son grandes fuentes de partículas finas. En general, la formación de humo genera más partículas finas: desde encender un cigarrillo o una vela hasta un fuego de chimenea ardiente. 

Consejo de lectura: en nuestros artículos específicos «Partículas finas en el hogar» y «¿Mayor contaminación por partículas finas debido a las aspiradoras?» encontrará más información sobre este contaminante.

Partículas finas (PM₁ – PM₁₀): consecuencias sanitarias

Las partículas finas tienen un diámetro muy pequeño y, por ello, pueden llegar incluso hasta los bronquios. El resultado son vías respiratorias irritadas, reacciones alérgicas o, si se enriquecen con polvo de carbón, incluso una destrucción irreversible de los alvéolos pulmonares.

Algunas partículas también llegan al torrente sanguíneo y pueden afectar de forma duradera al sistema cardiovascular, aumentar el riesgo de infarto o incluso tener un efecto cancerígeno.

Resumen de las posibles consecuencias sanitarias de la contaminación por partículas finas:

  • Cáncer de pulmón
  • Enfermedades pulmonares como asma y bronquitis
  • Síntomas de intoxicación y dolores de cabeza
  • Infarto, trombosis y accidente cerebrovascular
  • Inquietud y síndrome de agotamiento

¿Cómo puedo evitar valores de partículas finas demasiado elevados?

  • No fumar en interiores ni utilizar varillas de incienso, sprays aromáticos o velas perfumadas.
  • Limpiar regularmente los espacios interiores. Limpiar también los radiadores y sus intersticios.
  • Al aspirar, utilizar una aspiradora con filtro HEPA. Al quitar el polvo, optar por paños de musgo o de fibra sintética, ya que retienen eficazmente las partículas finas gracias al efecto electrostático.
  • Prestar atención a una humedad del aire de entre el 40 y el 50 %. Y es que una humedad del aire elevada hace que las partículas finas pesen más y así permanezcan en el suelo.
  • Supervisar los valores de partículas finas y la humedad del aire, por ejemplo con el air-Q, y ventilar según sea necesario.
  • Encender la campana extractora al cocinar.
  • En los días con alta contaminación por partículas finas, evitar ventilar y utilizar en su lugar un purificador de aire.
Dispositivo de medición del aire air-Q con indicadores LED luminosos sobre fondo blanco
El dispositivo de medición del aire air-Q supervisa el valor de partículas finas y avisa en caso de superación.

Resumen

¿Cuáles son las principales causas de las partículas finas en interiores?
Las partículas finas llegan a los espacios interiores a través de los gases de escape de los vehículos, las emisiones industriales, las partículas agrícolas y el desgaste de las carreteras. Actividades como cocinar, hornear y el uso de aparatos electrónicos también contribuyen a la contaminación por partículas finas.
¿Cuánto puede llegar a ser la concentración de partículas finas en interiores en comparación con la calle?
Los estudios muestran que la concentración de partículas finas en interiores puede llegar a ser hasta el doble que en la calle.
¿Qué consecuencias sanitarias pueden tener las partículas finas?
Las partículas finas pueden provocar cáncer de pulmón, enfermedades respiratorias (como asma y bronquitis), infarto de miocardio, accidente cerebrovascular, dolores de cabeza e incluso inquietud o agotamiento.
¿Cómo se puede reducir la contaminación por partículas finas en interiores?
La contaminación por partículas finas puede reducirse mediante la ventilación regular, el uso de aspiradoras con filtro HEPA y la limpieza de los radiadores y sus intersticios. Una humedad del aire de entre el 40 y el 50 % y el uso de purificadores de aire en los días con alta contaminación por partículas finas también pueden ayudar.