Calidad del aire

Compuestos orgánicos volátiles (COV): definición, formación y consecuencias

¿Sufre dolores de cabeza o irritación de las vías respiratorias en espacios interiores? El síndrome del edificio enfermo, provocado por niveles elevados de COV, puede ser la causa. Descubra ahora cómo los compuestos orgánicos volátiles llegan al aire, qué consecuencias sanitarias pueden tener y qué ayuda contra los COV.

Compuestos orgánicos volátiles (COV): definición, formación y consecuencias con air-Q
Undine Jaehne

Los compuestos orgánicos volátiles, es decir, sustancias gaseosas y en forma de vapor, se designan con la abreviatura inglesa COV (Volatile Organic Compounds) o VOC. Se trata de un grupo de sustancias formado por unas 200 sustancias individuales con propiedades diferentes. Sin embargo, todas ellas tienen en común que se evaporan con relativa rapidez, lo que también se refleja en su nombre.

Significado de COV

El acrónimo COV significa «Compuestos Orgánicos Volátiles», en inglés «Volatile Organic Compounds». El término describe un grupo de sustancias orgánicas que, como indica su nombre, pasan fácilmente a la fase gaseosa, es decir, son «volátiles». Esta propiedad es fundamental para su comportamiento en interiores, ya que se evaporan a temperatura ambiente y se distribuyen en el aire.

El término destaca así dos aspectos:

  • Orgánico: las moléculas se basan en estructuras de carbono, lo que incluye tanto sustancias sintéticas como naturales.
  • Volatilidad: pasan al estado gaseoso ya a bajas temperaturas y son así fácilmente detectables en el aire respirado.

Comprender el significado de los COV ayuda a situar mejor su presencia: son omnipresentes, aunque no siempre visibles ni perceptibles por el olfato. Al mismo tiempo, precisamente esta volatilidad los convierte en un parámetro clave para la evaluación y el control de la calidad del aire interior.

Compuestos orgánicos volátiles (COV): causas y formación

Los COV proceden de fuentes muy diversas. Estas son biogénicas, es decir, de origen natural, o antropogénicas, creadas por el ser humano. Las fuentes naturales son: productos metabólicos, putrefacción y procesos de descomposición de materiales naturales, como la madera o el aceite.

Los COV antropogénicos están presentes en muchos objetos de uso cotidiano, como muebles y materiales decorativos, productos de cuidado, limpieza y aficiones. Además, los COV se generan por combustión incompleta o como subproducto de procesos industriales. Las fuentes sintéticas son, por ejemplo, las emanaciones de materiales de construcción (como lacas, pinturas, alfombras, materiales aislantes), productos de limpieza o disolventes, o artículos cosméticos. Los procesos de combustión, como el humo de tabaco, las chimeneas o las estufas, o al cocinar, también contribuyen al enriquecimiento de los espacios interiores con COV.

¿Cómo llegan los COV al aire?

Ya a bajas temperaturas, los compuestos orgánicos volátiles se transforman en gas y se liberan al aire interior. Esto ocurre cuando se evaporan disolventes o combustibles líquidos, o cuando se secan productos líquidos o pastosos. Cuando se han utilizado pegamentos o lacas, la emanación de COV se percibe rápidamente y también se identifica pronto la fuente. Más problemáticas son las emanaciones de COV menos evidentes: por ejemplo, las emisiones de materiales que los plásticos liberan de forma constante. Algunos ejemplos son: los plastificantes, los solubilizantes, los antioxidantes o las fragancias y los retardantes de llama.

Consecuencias sanitarias de los COV

Dado que los europeos occidentales pasamos la mayor parte del tiempo en edificios, unos niveles elevados de COV adquieren una mayor importancia sanitaria. Especialmente porque en el interior la distancia a las fuentes de COV suele ser menor. Una contaminación por COV especialmente elevada se produce inmediatamente después de obras de construcción o reformas de gran envergadura. 

Una concentración elevada de COV se manifiesta, además de en molestias olfativas, en una percepción alterada del olfato y el gusto, así como en irritación de los ojos o las mucosas. Otros efectos perceptibles son: agotamiento, falta de concentración, piel seca que puede llegar a eczema, o también dolores de cabeza.

La toxicidad de las distintas sustancias varía considerablemente. Los científicos consideran que una exposición prolongada provoca secuelas crónicas: por ejemplo, efectos cancerígenos, mutagénicos e inhibidores de la reproducción. Los bebés y los niños pequeños son especialmente vulnerables.

¿Qué ayuda contra niveles de COV demasiado elevados?

  • Comprar muebles usados en lugar de nuevos, ya que los productos de segunda mano apenas emiten sustancias químicas.
  • Elegir productos y materiales con bajas emisiones al comprar. Como orientación, puede fijarse en sellos de calidad como el «Ángel Azul», ya que estos están sujetos a controles más estrictos. Fíjese especialmente en este sello al comprar sus productos de limpieza cotidianos, como  detergentes, ambientadores, abrillantadores de muebles y limpiadores de horno y alfombras.
  • Utilice, en sus obras de construcción o reforma, materiales certificados según el esquema de evaluación AgBB.
  • Mida el contenido de COV con un dispositivo de medición del aire como el air-Q y garantice un aporte suficiente de aire fresco ventilando en grande.
  • Compre pinturas de pared con la «Etiqueta Ecológica de la UE»; este sello indica, al igual que el Ángel Azul, productos especialmente controlados con un estándar de calidad superior. Además, no almacene botes de pintura ni productos de limpieza en su zona de estar, ya que los gases tóxicos también pueden escapar de recipientes cerrados.
Dispositivo de medición del aire air-Q con indicadores LED luminosos sobre fondo blanco
El dispositivo de medición del aire air-Q mide de forma fiable componentes del aire como los compuestos orgánicos volátiles.

Resumen

¿Qué son los compuestos orgánicos volátiles (COV)?
Los COV (Volatile Organic Compounds) son sustancias gaseosas o en forma de vapor que se evaporan rápidamente. Están compuestos por unas 200 sustancias diferentes y pueden tener tanto origen natural como humano.
¿De dónde proceden los COV?
Los COV proceden de fuentes naturales como los procesos metabólicos, la putrefacción y la descomposición de materiales (por ejemplo, madera o aceite), así como de fuentes antropogénicas como muebles, decoración, productos de limpieza y cuidado, materiales de construcción y la combustión incompleta (por ejemplo, humo de tabaco, chimeneas, cocinar).
¿Cómo llegan los COV al aire?
Los COV llegan al aire a bajas temperaturas cuando se evaporan disolventes o combustibles líquidos, o cuando se secan productos como pegamentos, lacas y pinturas. Los plásticos también liberan COV de forma continua, por ejemplo plastificantes y fragancias.
¿Qué consecuencias sanitarias pueden provocar los COV?
Los COV pueden provocar irritaciones oculares y de las mucosas, falta de concentración, piel seca, dolores de cabeza, así como agotamiento y una percepción alterada del olfato y el gusto. Las exposiciones prolongadas pueden provocar efectos cancerígenos, mutagénicos y perjudiciales para la reproducción, especialmente en bebés y niños pequeños.