Calidad del aire óptima en el lugar de trabajo gracias a la tecnología inteligente: el analizador de aire air-Q y la directriz ASR A3.6
Imagínese sentirse más fresco, concentrado y productivo en su oficina. La base para ello es una buena calidad del aire. Para garantizarla, la directriz ASR A3.6 establece normas claras. Explicamos qué significa esta directriz de protección laboral y cómo puede usted, como empresa, garantizar que el aire de sus instalaciones sea óptimo.
Un lugar de trabajo saludable
Un entorno de trabajo saludable es indispensable para la productividad y el bienestar de los empleados. La calidad del aire que respiramos desempeña aquí un papel central. Las normas técnicas alemanas para lugares de trabajo (ASR) establecen criterios para garantizar que el entorno laboral corresponda a los conocimientos actuales de la técnica, la medicina laboral y la higiene del trabajo. La ASR A3.6 concreta especialmente los requisitos relativos a la ventilación en los espacios de trabajo. En este contexto, el analizador de aire air-Q ofrece una solución innovadora para supervisar y optimizar el cumplimiento de estas normas.
¿Qué es la ASR A3.6?
La ASR A3.6 define los requisitos para la ventilación de los puestos de trabajo en espacios cerrados. El objetivo es proporcionar a los trabajadores un aire respirable saludable y en cantidad suficiente. El valor de referencia es aquí la calidad del aire exterior, siempre que esta no se vea afectada por el aire de salida de instalaciones de extracción o de climatización, por un tráfico intenso o por ubicaciones mal ventiladas. Si este fuera el caso, deben adoptarse medidas específicas en el marco de la evaluación de riesgos. Posibles medidas de optimización serían, por ejemplo, la eliminación de las fuentes o el traslado de la abertura de aspiración en las instalaciones de climatización.
Además, la directriz de protección tiene en cuenta factores como la carga física o el número de personas presentes en la sala. Asimismo, la ASR A3.6 incluye, además del propio puesto de trabajo, recomendaciones para salas de descanso, de guardia, de primeros auxilios, sanitarias y alojamientos.
La norma abarca diversos aspectos de la calidad del aire, entre ellos el control de cargas de sustancias, humedad y calor. La ASR A3.6 establece medidas específicas para minimizar o eliminar esta contaminación.
¿Qué son las cargas de sustancias?
Las causas de una carga de sustancias pueden ser, por ejemplo:
- La presencia de empleados y otras personas que producen CO₂ y sustancias olorosas
- Emisiones de productos de construcción o mobiliario, como compuestos orgánicos volátiles (COV), formaldehído u otros contaminantes
- La entrada de aire contaminado procedente de otras salas o zonas (por ejemplo, de actividades con sustancias peligrosas o agentes biológicos)
- Aire exterior contaminado, por ejemplo por partículas finas
- Instalaciones de climatización mal mantenidas
- Esporas de moho
- Radón, que puede penetrar en los edificios desde el subsuelo
¿Cómo debe comprobarse la calidad del aire según la ASR A3.6?
Para detectar cargas de sustancias, la determinación de la concentración de CO₂ en la sala es un método habitual. Esto se debe a que la exposición al CO₂ afecta a la capacidad de concentración de los trabajadores y provoca síntomas como falta de concentración, cansancio o dolores de cabeza.
Para la directriz de protección laboral A3.6, el comité alemán de lugares de trabajo (Ausschuss für Arbeitsstätten) elaboró las propuestas correspondientes, publicadas por el Ministerio Federal alemán de Trabajo y Asuntos Sociales en el boletín ministerial conjunto. Según la ASR A3.6, se recomiendan las siguientes medidas en función de la concentración de CO₂ en la sala.
| Concentración de CO₂ [ml/m³] o [ppm] | Medidas |
| menos de 1000 |
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| 1000 a 2000 |
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| más de 2000 |
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Además de la concentración de CO₂, la directriz de protección laboral también recomienda mantener la temperatura ambiente, incluida la correspondiente humedad del aire, así como el ruido, dentro de un margen razonable. Aunque la directriz de protección laboral no exige mediciones obligatorias, a menudo no es posible reconocer un aire interior de mala calidad sin una medición del aire. Esto es especialmente cierto cuando se permanece mucho tiempo en una sala, uno se acostumbra al deterioro de la calidad del aire y ya no lo percibe por el olfato. Además, muchos contaminantes, como los compuestos orgánicos volátiles, son gaseosos e incoloros, por lo que escapan a la vista y al olfato. Una mala calidad del aire favorece además la propagación de enfermedades, ya que el aire interior contiene entonces una mayor proporción de virus o bacterias. Esto incrementa la concentración de agentes patógenos. Así lo confirman también los resultados de investigación de un estudio británico. Los investigadores descubrieron: cuanto más CO₂ hay, más favorable se vuelve el aire para los virus.
Para determinar y evaluar objetivamente la concentración de estos valores, es necesario un análisis continuo del aire.
Retos en el cumplimiento de la ASR A3.6
El cumplimiento de la ASR A3.6 puede resultar difícil en la práctica. Factores como la presencia de personas, las emisiones de los materiales de construcción, instalaciones de ventilación mal mantenidas o influencias externas como el tráfico y la industria pueden afectar considerablemente a la calidad del aire. En particular, la supervisión de la concentración de CO₂ y otros contaminantes requiere una atención continua y mediciones precisas. Para ello son adecuados aparatos de medición del aire como el air-Q, que detecta multitud de parámetros del aire y avisa cuando se superan los valores límite recomendados.
¿Cómo puede garantizarse la ventilación según la ASR A3.6?
En cuanto a la renovación del aire interior mediante el aporte directo o indirecto de aire exterior, se distingue entre diferentes tipos de ventilación:
- Ventilación natural: esta ventilación se produce por diferencias de presión debidas al viento o a diferencias de temperatura entre el exterior y el interior, por ejemplo mediante la apertura de ventanas, conductos, dispositivos en cubierta u otras aberturas de ventilación, y puede complementarse, si es necesario, con ventiladores.
- Instalaciones de climatización: mediante impulsión mecánica, el aire se limpia utilizando filtros y se calienta, enfría, humidifica o deshumidifica a través de al menos una función termodinámica de tratamiento del aire.
- Corriente de aire: describe una corriente de aire molesta, que puede producirse tanto por la ventilación natural como por las instalaciones de climatización.
- Grado de turbulencia: es la medida de la variación de la velocidad del aire y representa la relación entre la desviación estándar de la velocidad del aire y la velocidad media del aire.
El analizador de aire air-Q: una herramienta inteligente para garantizar la calidad del aire
El analizador de aire air-Q es un dispositivo inteligente que supervisa la calidad del aire en tiempo real y le proporciona datos completos sobre la evolución del aire interior. Con hasta 15 sensores diferentes, el air-Q registra no solo la concentración de CO₂, sino también los compuestos orgánicos volátiles (COV), las partículas finas, la temperatura, la humedad del aire y mucho más.
Ventajas del air-Q en el entorno laboral
- Supervisión en tiempo real: el air-Q proporciona datos continuos sobre la calidad del aire, consultables directamente en su smartphone u ordenador. Así puede tomar medidas inmediatas cuando se superan los valores límite.
- Análisis detallados: gracias a su amplia sensorización, el air-Q le proporciona información detallada sobre diferentes contaminantes y factores ambientales. Esto facilita la identificación y eliminación de las fuentes de contaminación.
- Informes automatizados: el air-Q genera informes periódicos sobre la calidad del aire, útiles para auditorías y para el cumplimiento de normativas como la ASR A3.6.
- Integración en sistemas de edificios inteligentes: el air-Q se integra fácilmente en los sistemas de domótica existentes. Así, las instalaciones de ventilación pueden controlarse automáticamente para garantizar condiciones de aire óptimas.
Aplicación práctica del air-Q para cumplir la ASR A3.6
Gracias al uso del air-Q, como empresario puede garantizar que los requisitos de la ASR A3.6 se cumplan de forma continua. Por ejemplo, se puede supervisar la concentración de CO₂ y ajustar automáticamente las medidas de ventilación para garantizar que los valores se mantengan por debajo de los 1000 ppm recomendados. La supervisión de otros contaminantes, como los COV o las partículas finas, también es posible con el air-Q, lo que garantiza una protección integral de sus empleados.

Conclusión
El cumplimiento de la ASR A3.6 es decisivo para crear un entorno de trabajo saludable y productivo. Con el analizador de aire air-Q, los empresarios disponen de una herramienta potente para supervisar y mejorar eficazmente la calidad del aire. Gracias a la integración de la tecnología inteligente air-Q, su empresa no solo puede cumplir los requisitos legales, sino también fomentar de forma duradera el bienestar y la salud de sus empleados.
Invierta en el futuro de su lugar de trabajo: con el analizador de aire air-Q garantiza una calidad del aire óptima y un entorno de trabajo saludable.